También las rosas son ingenuas y dulces, pero quizá sepáis que en una guerra de dos rosas murieron príncipes que eran como rayos negros, cegados por pétalos de sangre

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domingo, 13 de marzo de 2011

Hay que estar muy ociosa...

... para contestar un test que se llame "Qué tipo de magdalena eres".
Exacto: como si la personalidad se uno pudiera compararse con un cupcake.

Pero ya ven, son vacaciones y probablemente será el único momento en el año en que podré disfrutar el hacer nada.
Lástima que mañana ya sea la matriculación y el miércoles empiecen las clases... las cosas buenas no pueden durar por siempre.
Por cierto, si les interesaba saber el resultado, soy una cupcake de vainilla y fresa.


No estaba segura de si era adecuado, pero la segunda vez salió igual (me da la impresión que no hay muchos posibles resultados). Ajá, para que vean el nivel de ocio de estos días que pude contestar veces un test idiota... o quizás no tan idiota ya que venía con la receta.


sábado, 12 de marzo de 2011

El sutil arte de freir un huevo

Por fin ha estallado la tormenta que venía prometiéndose luego de estos tan calurosos, y mientras retumban los truenos y el destello de los relámpagos me distraen de mis lectura, me da hambre.
¿Puede haber alguna sensación de más completa felicidad? Por fin puedo disfrutar la anhelada tormenta sin estudiar, desde mi cama y escuchando la lluvia en el techo; y de paso poder comer lo que quiera a la hora que me de hambre...
Así que el experimento de hoy se ha inspirado en un mítico plato que sólo he oido en leyendas: Omelette. Con mayúscula.
Por algún extraño motivo me han dado ganas de cocinar con huevo, precisamente un plato que nunca he intentado antes y apenas cuando ya estoy frente a la sartén reparo que no busqué la receta orientativa por internet. Nuestra alquimista favorita tiene ganas de improvisar y aventurarse por desconocidos caminos culinarios sólo guiada por su poco sentido común (o el menos común de sus sentidos, no estoy segura de cómo es exactamente la semántica referida a este asunto).
Me da la impresión que la base de un omelette es muy parecida a la de un crepe, así que partimos por batir el huebo y tratar que quede ¿espumoso? en fin, y luego se debería freir... habilidad que tampoco practico con frecuencia. Lo bueno es que toda la operación termina exitosamente. Para mantener la reputación de alquimista agrego un poco de tomillo y entonces se me ocurre que debería acompañarlo con algo.
La ricotta ha sido seleccionada para tan alto honor. Pero como el hambre apremia simplemente vamos a marinarla en salsa de soya y en un impulso espolvoreo un poco de canela; esta alquimista está disfrutando la vida concientemente, quizás precisamente por lo inusual de sus actos (para los demás, no para mi desde luego).
Y si para terminar acompañanms con un té aromatizado a frutos del bosque capaz de despertar a la bella durmiente de la habitación del lado, ¿se puede pedir algo más para completar la felicidad? Lo dudo.

martes, 8 de marzo de 2011

Desvariar o no desvariar...

A lo largo de todo este este día he estado dicutiendo conmigo misma acerca de si escribo algo relacionado con esta fecha o la dejo pasar... siendo que he dejado pasar festividades importantes como navidad no debería sorprender que omita referirme acerca del día de la mujer. Pero finalmente mis ganas de exponer mis ideas fueron mayores que cualquier atisbo de sentido común que sugería evitar polémica.

Es que el día de la mujer me causa conflicto de intereses, por decirlo de alguna forma.
Este día era para conmemorar a las mujeres que murieron durante una protesta en una fábrica, las primeras mujeres que entraron al mundo laboral y trataron de pedir igualdad de derechos; está bien recordar a aquellos que intentaron abrirnos caminos, pero ahora nadie recuerda cómo empezó a celebrarse este día ni por qué. Apenas piensan que es un día para justificar las discriminaciones del resto del año.
Conversando con Dani en la mañana, mi mente vagaba por esas ideas tan tradicionales en mi, y salió a relucir este pensamiento que de vez en cuando aparece "¿en qué pensaban las primeras feministas? en realidad yo no tenía ganas de que me liberaran". Lo que me molesta es que me encasillen en un rol, pero tampoco le veo tanta emoción a entrar al mundo laboral; claro que ahora se da por sentado que una mujer tiene que desarrollarse y expresarse en todos los ámbitos. Dani me aclaró que por lo menos ahora en esta época tenemos la opción de escoger nuestro rol... no es un gran consuelo para todos los demás delirios que omitiré aquí, pero en eso le doy la razón.

Sin embargo lo que me llevó finalmente a publicar hoy sobre el tema fue un punto que no está relacionado con nada de lo mencionado anteriormente: violencia contra la mujer.
No importa cuánto luchemos contra la discriminación, la desigualdad y todo lo demás. El asunto es que las mujeres siguen siendo maltratadas y no se lucha suficiente contra eso.

Por eso mi único aporte de hoy va a ser recordarles esta canción, que no me gusta mucho musicalmente hablando, pero que tiene una letra con un mensaje potente.
Que el poco tiempo podamos compartir un día para celebrar que ya no hay violencia de genero (¿será una utopía demasiado grande?)

lunes, 7 de marzo de 2011

Sangre azul

Estos días me he estado acordando del cuento "La princesa y el guisante". No pude encontrar una buena versión, pero el resumen es que una joven llega a un castillo donde el príncipe quiere casarse con una verdadera princesa y la hacen dormir sobre 20 colchones y aún así nota el guisante que habían puesto abajo y con eso se dan cuenta que es una verdadera princesa.
¿Y por qué he recordado el cuento? Suelo pensar en él cuando veo colchonetas amontonadas, pero esta vez en particular fue porque estoy durmiendo sobre 2 colchones. Ajá, y no estoy tratando de probar mi sangre azul.
El asunto es que el año pasado necesitaba un colchón para empezar a armar mi casa y compré el primero disponible; luego compré la cama y otro colchón pero no tuve tiempo de ir a buscarlos hasta hace muy poco y ahora no hay espacio donde dejar el otro colchón... así que puedo decir que las camas altas-altísimas son muy entretenidas pero nada prácticas. De partida porque parece que cada colchón se va a ir por su lado, se hunden en zonas muy incómodas y se deshace la cama mucho más facilmente. Pensándolo bien, yo creo que la princesa del cuento no durmió bien esa noche más por la cantidad de colchones que por el guisante (y de paso imaginen lo que hubiese sido caerse de esa altura con 20 colchones).
Así que parece que soy una princesa real; lo descubrí cuando empecé a dormir como la princesa del cuento.

domingo, 6 de marzo de 2011

El silencio era la única opción

Aquí estoy luego de terminar mi claustro y pasados algunos días de silencio.
Es que, ¿qué puedo decir que no suene irreverente?

Ha sido el final más difícil que recuerde, quizás no por los contenidos de materia (aunque en este momento no consigo recordar una materia cursada más dificil o larga), sino por la presión que traía consigo: una sola oportunidad, la inversión económica, las consecuencias de desaprobar... entonces la única opción que tenía para asegurarme el éxito era encomendarme a Dios y su misericordia y pedir un milagro (uno chiquitito, después de todo Él mueve planetas) además de hacer mi parte (precisamente enclaustrada).

Fue una batalla difícil, que me hizo cambiar incluso mi actitud y autopercepción... algo así como el viaje épico del héroe.
Entonces luego de aprobar la materia no podía simplemente celebrar y olvidarla ni mucho menos atribuirme méritos propios. Entre nosotros, esperaba más nota; pero a pesar de un poco de decepción estoy feliz de haber terminado esa etapa por fin (un año después de cursarla y con muchos intentos seguidos).
Entonces (no es redundancia, estoy recapitulando), si luego de todo mi esfuerzo y oración pasé en algo considerado un milagro, ¿cuál es la forma correcta de celebrar?
Es por eso que recién 3 días después lo estoy contando.

Sólo me queda agradecer mucho a todas las personas que se preocuparon por mí y me dieron tanto apoyo y me hicieron sentir su preocupación. La lista sería demasiado larga de nombrarlos a todos y aún así variso quedarían en el tintero. Quiero decirles que todos pueden considerarse aprobados también, que con su apoyo formaron parte de este triunfo.

Un abrazo